¿Jugadores A?

Como dice un gran amigo, todo tiene una historia.

Un día cualquiera, explicando a un compañero a que nos dedicábamos, comenzamos a hablarle sobre gestión de talento y nos preguntó: ¿qué significa eso exactamente?

Como si fuera algo del día a día comenzamos a hablarle de la identificación, desarrollo y fidelización del talento. «Los de Recursos Humanos y vuestros tecnicismos», nos dijo. Él seguía sin entenderlo. Algo que para nosotros es tan común, a las personas que no se dedican a esto les puede sonar a chino. Nos pidió que lo bajásemos a la tierra.

Si nos fuéramos al deporte, le explicamos, lo que nosotros hacemos es buscar jugadores de alto rendimiento, entrenarlos y cuidarlos para que no se marchen. Y a nosotros el concepto que más nos gusta en gestión de talento referido a esto es el de “A players” .

¡Ey jugadores A! ¡Ahora lo entiendo! Todo el mundo tiene en mente si le dices jugador A que es uno de los mejores jugadores del equipo, nos dijo.

Al final era así de sencillo. Cuando íbamos a las empresas nos dedicábamos a buscar, entrenar y fidelizar a los mejores profesionales (“jugadores A”) y a impulsar empresas excelentes (“empresas A”). Entonces, ¿por qué no utilizar un término que a todo el mundo le suene familiar?

Para nombrar a los empleados excelentes y de alto rendimiento, hay autores que les denominan “Stars”, otros “A performers” y otros, que es el elegido por nosotros, “ A players”.

Algunos datos impactantes 

Bradford Smart nos muestra, en su investigación de más de 100.000 estudios, que la mayoría del equipo de gestión común, en todas partes, consta de aproximadamente el 25% de jugadores A, 50% jugadores B y 25% jugadores C.

Si los “Jugadores A” son profesionales excelentes y de alto rendimiento, ¿quiénes son los B y C?

Como has podido intuir, y como nos muestra Smart, los jugadores B hacen de manera confiable el trabajo básico, son adecuados e incluso en ocasiones pueden ser calificados como buenos, pero seguro que no son especialmente excelentes y  pueden carecer de ingenio en determinados contextos, por lo que pueden llegar a ser mediocres en el aprovechamiento máximo de las oportunidades y resolución y anticipación de problemas.

Los jugadores C son profesionales de bajo rendimiento.

Escalofriantes datos ¿verdad?  Generalmente, solo el 25 % de las personas que trabajan en nuestra organización son de alto rendimiento.

¿Cuántos “Jugadores A” hay en tu empresa?

Nosotros ponemos en marcha una metodología de gestión del talento para identificar  “jugadores A”, la cual os iremos mostrando. Pero mientras, os invitamos a reflexionar sobre en qué personas de tu empresa confías normalmente para los proyectos y tareas más importantes. Para empezar, esa observación te puede dar algunas pistas.

 

Con este post queríamos presentar el concepto “Jugador A” el cual llevamos tiempo investigando porque pensamos que puede ayudar a profesionales y empresas. Esperamos que os haya parecido interesante y en próximos artículos os iremos mostrando más detalles.

Post escrito por Patricia Galdón