¿Tienes miedo escénico o miedo a hablar en púbico? … bienvenido al club. Según Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), al menos tres cuartas partes de la sociedad sufren algún sentimiento de ansiedad, estrés o nerviosismo al hablar en público. Teniendo en cuenta este dato, quizás la primera pauta que puedes seguir será normalizar la situación, coger responsabilidad y empezar a trabajar tu miedo escénico, que cómo cualquier otra competencia, es totalmente entrenable. Mediante este post, quiero que conozcas como el miedo escénico afecta a la calidad de tu exposición y quiero ofrecerte algunas pautas para que puedas afrontarlo con garantías.

Efectos negativos del estrés y el miedo a hablar en público

El miedo escénico provocado por la sobreexcitación del sistema nervioso, tiene una sintomatología muy concreta en tres niveles. Estos síntomas afectan de manera muy negativa al resultado de tu exposición pública. Veámoslos.

A nivel fisiológico

  • Sudoración excesiva. Esto puede provocar que estés más pendiente de esta situación al manchar la ropa que de tu propio discurso.
  • Tensión muscular. Provocará que los movimientos en el escenario son poco fluidos y robóticos.
  • Sensación de ahogo un nudo en la garganta. Disminuye la fluidez comunicativa.
  • Sequedad de boca. De la misma manera que antes, provoca una menor fluidez en el habla. Tendrás la necesidad de beber agua contínuamente, lo que provocará interrupciones en el discurso.
  • Otros síntomas que ensuciarán el discurso: (Sensación de mareo y desmayo, dolores de cabeza, taquicardias, temblores, sonrojamiento de la piel

 A nivel conductual

  • Tics nerviosos, bailes inapropiados de los pies y paseos sin intención sobre el escenario.
  • En cuanto a la expresión oral, el estrés puede provocar: tartamudeos, discurso atropellado, voz tensa y temblorosa, uso excesivo de coletillas, uso inapropiado de silencios.
  • Paralización de movimientos y gesticulaciones. Se tiende a esconder las manos detrás de la espalda. Esto genera desconfianza.
  • Evitación de la mirada al público. Se tiende a dar la espalda al auditorio o mirar hacia arriba o hacia abajo.
  • Evitación de exposiciones públicas.

A nivel cognitivo

  • Grave confusión mental. Las ideas se entremezclan y se pierde fluidez en el discurso.
  • Ansiedad anticipatoria. Se exagera la probabilidad de fracasar y todos los pensamientos se centran en el ridículo, rechazo, crítica de los demás, etc…
  • Falta de concentración. Provoca que nos perdamos en el discurso o que dejemos de comunicar cosas que teníamos programadas.
  • Pérdida de la noción del tiempo.
  • Cuándo el sistema límbico que gestiona el estrés se sobresatura a los niveles más altos, desencadena el temido secuestro emocional. La amígdala (región del sistema límbico de nuestro cerebro que gestiona el sistema ataque-huida) coge el control sobre la conducta mediante la secreción de cortisol y adrenalina. Esto provoará una sobreexcitación el sistema nervioso mermando la capacidad cognitiva (capacidad de pensar), pudiendo llegar a que la mente se quede totalmente en blanco.

Ahora ya conoces los efectos negativos del estrés y el miedo escénico. Una buena preparación, entrenamiento y la exposición gradual a hablar en público provocará que los efectos negativos de estos síntomas sean cada vez menores. Queremos, a través de estos otros posts, ofrecete algunas pautas para afortar el miedo a hablar en público  y algunos otros consejos sobre que deberías evitar a la hora de preparar una conferencia o charla: