Si quiere dirigir una organización de alto rendimiento, necesita poder reconocer las señales de una deficiente gestión de las personas que lideran los diferentes departamentos. Si no capacita a sus managers, su organización nunca podrá alcanzar altos niveles de excelencia.

En este post quiero mostrarle algunos de los hábitos de los malos jefes que hay que observar y que se deberían desactivar una vez detectados.

Limpiar el desorden de sus predecesores, incluso cuando no hay desorden.

En ocasiones para justificar su ascenso cuando una persona alcanza un puesto de responsabilidad, tacha a su predecesor como un mal gestor y describe su trabajo como un gran desastre. Fruto de ello, justificará durante los primeros meses su bajo desempeño como consecuencia del trabajo previo de poner todo en orden. Por supuesto, este gerente no podrá trabajar en el logro de los objetivos del departamento durante este periodo.

Estar siempre ocupados y muy ocupados.

Están involucrados en muchos proyectos; de hecho, ¡están tan ocupados que no tienen tiempo suficiente para trabajar en tareas regulares! Y debido a que estos proyectos son vitales para el éxito de la organización (o eso dicen), no se puede esperar que trabajen en sus objetivos del departamente. Llegarán a eso cuando sus otros proyectos estén terminados … cosa que nunca llega.

Poner objetivos de bajo desempeño.

Definen objetivos fáciles de lograr. Los malos manager nunca obtendrán resultados óptimos de sus departamentos; pero esto no les importa, ellos prefieren tener un bajo rendimiento en lugar de correr el riesgo de ser castigados por no alcanzar objetivos más ambiciosos.

Gestión a distancia.

Sistemáticamente, algunos manager evitan las actividades diarias del departamento, así, si algo sale mal, pueden esquivar la responsabilidad: ¡no estaba allí!

Culpar a los demás y no asumir su responsabilidad.

Algunos manager cuando no logran los objetivos del departamento disponen de una gran cantidad de excusas. Culpan a los informes de gestión porque estos no reflejan con precisión el desempeño afirmando, que sus propios informes, muestran datos contrarios.

Son expertos en culpar al mundo exterior: la economía está cayendo, la competencia tiene más recursos, no tengo un equipo preparado , llovió demasiado, no llovió lo suficiente, etc … ¡ante esta situación es imposible lograr los objetivos! – gritan al viento –  El año que viene, dicen, será mejor.

Hacer planes complejos de entender.

Redactan planes de acción expansivos,complejos y difícil de entender con la intención de impresionar a la alta gerencia dando la imagen de  estar en la cima de la gestión y que han pensado en todo.

También saben que puede enterrar todo tipo de suposiciones y condiciones previas en su planes. Esto funciona como salvaguardas cuando sus supervisores comienzan a quejarse al no lograr los objetivos marcados («Bueno, sabía que eso podría suceder, lo colocamos en la página 237, seccion 3, linea 5 … diran «).

Feedback ineficiente.

Los malos jefes son capaces de mantener un foro abierto para que los colaboradores expresen sus inquietudes, preguntas y sugerencias. Esto suena bien, ¿verdad? Sin embargo, el mal jefe sólo finge interés por el feedback , y no actuará realmente sobre lo que escuchan, haciendo oídos sordos de las diferentes reivindicaciones del equipo.

Mirar sólo a los accionistas.

Los malos jefes saben quién mata sus planes: el accionista. Por lo tanto, trabajan diligentemente para satisfacerlos en detrimento de los intereses a largo plazo de la organización.

Tener malas intenciones.

Los malos jefes, usan de manera recurrente estrategias efectivas de «divide y vencerás»: manipulan a colegas, empleados y jefes. Como resultado, los miembros del equipos se preocupan por proteger sus espaldas en lugar de centrarse en hacer crecer el departamento.

Tener estrategias de salida.

Cuando la organización está a punto de responsabilizar al manager por sus (in)acciones, este ya tiene un plan de salida para ir a otra organización.

Espero que este post le ayude a identificar a tiempo algunos de los malos hábitos que son consecuencia de una precaria organización. Seguro que conoce algún otro hábito a desactivar. Me encatará conocerlo a través de los comentarios.