Del Equipo de Alto Rendimiento al Equipo Autónomo

¿Existe algún escenario  que permita a un equipo excelente alcanzar  un escalón superior?, ¿ Es posible un estadio en mayor medida eficaz que permita a los equipos que ya son de alto rendimiento, alcanzar de manera recurrente la consecución exitosa de sus resultados?

Cada vez, con mayor frecuencia, voy encontrando organizaciones/equipos, que han avanzado desde la tradicional estructura jerárquica piramidal, a modelos más prácticos y eficientes que desarrollan su desempeño como estructuras funcionales planas.

Dos, son las particularidades observadas de estas últimas, la primera, es la inexistencia de liderazgo en alguna de sus formas tradicionales por tanto no existe un líder único o un líder de equipo. En estas organizaciones o equipos, no existe un liderazgo reconocido de manera  estructural o formal, en suma, no se contempla la existencia de un liderazgo representado en una figura jerárquicamente reconocida, si bien, el modelo basa el desarrollo del equipo en el liderazgo funcional.

En los Equipos Autónomos, la figura del liderazgo es asumida con carácter rotatorio entre sus miembros y está asociada al rol (1) dominante de cada uno de ellos en función de la tipología del proyecto o desempeño en el que el equipo se encuentre inmerso. Fuente: Roles de equipo Belbin.

Todos los integrantes del equipo, participan y cada uno lo hace cuando le corresponde, en función de las diferentes fases de desarrollo de un proyecto y cuando sus roles preferidos se precisan y pueden aportar mas valor a la consecución y desarrollo del objetivo y proyecto compartido.

La segunda particularidad observada es que estos equipos funcionan, metafóricamente, como un Tesla (2), cuyos conductores sean hypermilers (3), lo que significa que son equipos con bajo consumo de energía, cuyos miembros están entrenados para trabajar sobre la perspectiva de una gestión súper eficiente a largo plazo, tratan de alcanzar la mayor eficacia con el menor desgaste posible de energía para todos sus miembros.

Ambos aspectos, marcan la diferencia entre los denominados equipos de alto rendimiento y los que denomino, equipos autónomos.

Los equipos en disposición de alcanzar el carácter de autónomos ya mantienen un elevado nivel de madurez y se encuentran en una fase de desarrollo a la que el psicopedagogo Bruce Tuckman denominó de alta eficacia en el desempeño, hablamos de alto rendimiento, que se traduce en contrastados niveles de colaboración, cooperación, contribución y cohesión.

Estos equipos, en proceso de alcanzar su autonomía, ya trabajan sujetos a altos estándares de productividad, han implementado las herramientas, técnicas e instrumentos que les han llevado a elevados niveles de eficiencia, logrando grandes avances en la comunicación y resultados. Han tomado conciencia del uso de su tiempo y de la organización de las reuniones de equipo como órgano colegiado de decisión. En este sentido, son plenamente conscientes de la resonancia del proceso, estructura y resultado que las reuniones de equipo generan sobre el equipo, repercusión recogida brillantemente por Alain Cardon en su metáfora biológica, en base a la cual, el núcleo es a la célula lo que la reunión es al equipo: Cualquier modificación sobre el núcleo (reunión) modifica la genética del conjunto (equipo).

Los miembros de los equipos de alto desempeño que aspiran alcanzar la condición de un equipo autónomo, mantienen la constante de superación en el desarrollo de su liderazgo, fomentando sus competencias en las áreas de autoconciencia, autogestión, conciencia social y gestión de sus relaciones en los términos y expresiones recogidas en la obra de Daniel Goleman.

Estos equipos, han desarrollado hasta tal nivel su vulnerabilidad, que Patrick Lencioni diría que cuentan con la disposición de “abrirse ante los otros para aceptar sus errores y debilidades posibilitando la construcción y el afianzamiento de la confianza”, lo que resulta prometedor y les permite de forma habitual, sostener los conflictos hasta solucionarlos, adquirir compromisos y respetarlos, alcanzando de esta manera sus resultados.

Con tal nivel de excelencia en los requisitos y características que definen a estos súper equipos. ¿Qué necesitan, adicionalmente, para alcanzar un estadio superior, que les permita adquirir la condición de equipos autónomos?

Son ya casi dos años de trabajo dedicados a observar el funcionamiento de estos equipos para concluir en al menos cinco factores diferenciales que los convierten en autónomos y les permiten alcanzar la maestría en su eficacia.

1.- Liderazgo funcional

Cada miembro del equipo autónomo asume el liderazgo transitorio de una determinada fase de un proyecto en función de sus roles preferidos. Tal liderazgo ha sido previamente negociado entre los miembros del equipo y reconocido por todos sus miembros.

2.- Suficientes reservas

El largo proceso que lleva a un equipo alcanzar la condición de alto rendimiento ha permitido fomentar entre sus miembros un alto sentido de la vulnerabilidad, todos sus miembros comparten y aceptan sus errores y debilidades, dicho proceso de aceptación genera sostenibilidad en la confianza, promoviendo a su vez una reserva de fortalezas que les permiten asumir sin temor infinidad de conflictos, compromisos, responsabilidades y resultados.  Se han doctorado en sus relaciones interpersonales y no temen que sus fuerzas flaqueen.

3.- Miembros hypermilers

Los miembros de un equipo autónomo saben como conducirse a si mismos y como liderar a otros. Conocen las claves para la obtención de los mejores resultados con el menor desgaste de energía y tiempo. Son miembros súper eficientes. Los estándares de cumplimiento de los miembros de los equipos autónomos se encuentran por encima de los resultados homologados para los miembros de los equipos de alto rendimiento

4.- Poder de decisión

Los acuerdos adoptados en el seno de las reuniones de un equipo autónomo no precisan ser refutados por ningún otro órgano dentro de la organización. El equipo autónomo decide asuntos sobre los que cuenta con un  exhaustivo conocimiento, maneja la información necesaria sobre partidas económicas y presupuestarias y sus decisiones están alineadas con la visión y misión de la compañía de la que forman parte.

5.- Elección futura

Nadie mejor que el propio equipo para gestionar su desempeño y desarrollo futuro, el equipo autónomo dispone de los conocimientos estratégicos asociados al mercado y a la competencia y decide sobre su orientación y elección de futuro.

Si como equipo ya os encontráis en un estadio de alto desempeño y deseáis seguir avanzando, tenéis en vuestra mano la elección. Tenéis a vuestro alcance la capacitación profesional que puede acompañaros en el desarrollo de un proceso que os permita como equipo, progresar en un camino de trazabilidad contrastada,  que os llevará a la condición de equipo autónomo.

(1) Rol de Equipo: Particular tendencia a comportarse, contribuir e interrelacionarse con los demás de una  determinada manera. Fuente: Roles de Equipo Belbin.

(2)Tesla:  automóvil eléctrico es un automóvil propulsado por uno o más motores eléctricos, usando energía eléctrica almacenada en baterías recargables.

(3)Hypermilers: Conductores capaces de sacar consumos no solo bajos a los coches que conducen, sino incluso todavía más bajos que los de homologación. Van más allá de lo que se conoce como conducción eficiente y la hacen super-eficiente.